Ser madre, cómo saber si estoy preparada

Por desgracia, vivimos en una sociedad que, aunque poco a poco está cambiando, considera que todas las mujeres deben tener hijos.

Quiero dejar claro que para mi, la maternidad no es ni de lejos una obligación para las mujeres, sino algo que deben elegir por sí mismas, y que, aunque su pareja quiera, si ella no lo desea, no debe dejarse influir por otras personas ni sentirse presionada, ya que es una decisión que afectará no solo a su cuerpo, sino a su forma de vida para siempre.

Si eres mujer y no te gustan los niños, NO eres un bicho raro.

En mi caso, era mi marido el que quería que tuviéramos hijos mucho antes que yo. Sí que es cierto que es algún año mayor que yo, pero él estaba deseando ser padre, prácticamente desde que cumplió la mayoría de edad. Aún así, siempre me respetó y esperó hasta que yo estuve preparada.

Yo siempre había dicho que quería tener hijos, pero que no tenía ninguna prisa y que quería hacer muchas cosas antes de ser madre, pero ¿sabes qué? al final ¡no hice nada!

Esto de querer hacer muchas cosas antes, me venía por parte de mi familia, que por su forma de ser, dejaron de “vivir” cuando tuvieron hijos, es decir, se acabaron los viajes, se acabaron los planes románticos o las escapadas en pareja… Por otro lado, no eran de hacer muchos planes antes de convertirse en padres, son personas muy tranquilas y caseras, pero aún así, hicieron menos aún, pero cuando hablaba con mi madre me decía que claro, al ser padre te tienes que centrar solo en eso, que es lo que importa y nada más.

Es importante y quiero aclararte, que eso es MENTIRA, es verdad que tener hijos te cambia la vida, pero tienes que tener claro que, debes acomodarlos a tu vida y no al revés, te pongo un ejemplo:

Si te gusta ir de camping y tienes un bebé pequeño, pues a lo mejor en lugar de ir en tienda de campaña, prefieres ir a un bungalow, con cocina y baño propio para estar más cómoda y poder seguir sus rutinas y horarios (tienes otro post sobre vacaciones en familia con bebés aquí).

Aunque las cosas cambien un poco, no tiene porqué ser un cambio a peor.

Con este ejemplo, puedes ver que aunque las cosas cambien un poco, no tiene porqué ser un cambio a peor ni demasiado radical aunque sí tienes que asumir que habrá algún cambio, sobre todo al principio cuando sean pequeños.

Otro de los miedos que suelen tener las mujeres es que, una vez que nazca su hijo, su relación de pareja cambiará y esto, es una verdad a medias.

Es lógico y normal que vuestra relación cambie un poco, ya que ahora ambos estaréis preocupados y pendientes de otra pequeña personita que se ha convertido en vuestra prioridad, pero tienes que verlo como un punto de unión más para vosotros.

Si que es cierto que durante un tiempo, las citas en pareja se reducirán o prácticamente desaparecerán y será sustituidos por cambios de pañales y algún que otro desvelo nocturno, pero vas a ver que hay mil formas diferentes de tener momentos de intimidad con tu pareja y que hay pequeños momentos que valen oro, tienes un post sobre este tema AQUI.

Para las más presumidas, el tema de los cambios en nuestro cuerpo, también es otro tema a tener en cuenta y que frena a muchas mujeres sobre la maternidad. Este punto, no quiero que sea ni infravalorado ni juzgado ya que, hay muchas mujeres cuyo aspecto es importante, entre las que me incluyo, y tienes que entender y asumir que tu cuerpo va a cambiar, es un hecho.

En el embarazo, por el proceso que supone, es inevitable coger unos cuantos kilos, de hecho son necesarios, pero eso no debe preocuparte, tarde más o tarde menos, tu cuerpo volverá a ser como era antes, a algunas mujeres le salen estrías, otras tienen problemas de acné…

Dependiendo de tu genética, te costará más o menos y ya te confirmo que no te vas a recuperar sin esforzarte por muy buena genética que tengas, pero si quieres puedes, por lo que deja de preocuparte por eso.

En mi caso, aún no he conseguido quitarme todos los kilos que cogí en el embarazo, y ha sido y es duro, no te lo niego, no tenía ropa que ponerme, pero no quería comprarme nada porque pretendía bajar de peso, pero iba muy despacio… Iba siempre con la misma ropa, me veia fatal, desaliñada… Aquí el apoyo de mi pareja fue clave y lo que me hizo sentir cómoda y segura con mi “nuevo” aspecto. Ahora lo que toca es cuidarse y hacer deporte y poco a poco todo volverá a la normalidad.

Con autocuidado y un poco de esfuerzo, todo volverá a la normalidad.

Nosotros nos casamos antes de tener hijos, y fue en el día de mi boda cuando me dí cuenta de que nunca habría un momento perfecto para ser madre,  que siempre habría algo que me preocuparía o frenaría, pero ¿sabes qué? en el mundo somos 7.000 millones de personas, y ni en broma todos nacieron en el “momento perfecto” así que me lancé (de hecho aún recuerdo cómo fue esa conversación con mi marido)

Con todo esto, solo quiero que entiendas que nunca vas a sentirte preparada del todo, incluso estando embarazada vas a estar muerta de miedo, ya lo verás, pero lo único que tienes que hacer para saber si estás preparada es, escucharte a ti misma, tu propia naturaleza te lo hará saber, y sí, los miedos seguirán estando, pero llega un momento que los miedos y dudas se van haciendo pequeños frente a todo lo bueno que te viene a la cabeza, y es ahí cuando sabes que estás lista, cuando la idea te hace feliz, aunque sea un poquito y aunque te da miedo lo deseas..

No te preocupes por el dinero, por tener una casa más grande, por tener un trabajo mejor… porque, como te decía, nunca vas a encontrar un momento perfecto y cualquier situación, por buena o mala que sea, puede cambiar de un día para otro. ¡El futuro es incierto! y que estes bien hoy (hablando sobre economía, trabajo, etc), no implica que lo vayas a estar mañana, así que no te frenes por estas cosas físicas y materiales y VIVE.

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